“Una Española en Mexico”

A veces me sorprendo yo misma, mi cabeza esta llena de erotismo y fantasías sexuales. Me encanta plasmarlas
en un papel, e imaginar que a los demás les produce morbo leerlas.

Relato Ymca
Relato Ymca

 

De nuevo me encontraba viajando por motivos laborales. Esta vez, tenia que asistir una feria en México, D.F.

La verdad es que la ciudad, pese a lo que dicen de la contaminación, me pareció bonita y fascinante.

Me habían hablado de un barrio denominado Zona Rosa, que estaba lleno de tiendas comerciales, locales, y Bares con mucho ambiente.

 

Así que me decidí a visitarlo y tomar algo. Me prepare para lo que pudiera ocurrir, vistiéndome muy sexy.

Minifalda negra, blusa blanca, tanguita rosa, medias blancas y unos zapatitos de tacón de color negro y blanco combinado, y decidí llevar mi pelo rojo suelto.

 

El Bar estaba lleno de turistas, y gente del lugar. El ambiente era ensordecedor, música alta, la gente bailando justo al lado de la barra, en definitiva Muy buen ambiente.

Como me había vestido un poquito provocativa, la gente me observaba, y eso como ya sabéis, me ponía muy cachonda.

 

Sentada en la barra del bar, se me acerco un chico que parecía del lugar, De unos veintitantos años, guapo, moreno de más de 1,80cm de estatura y cabello de color castaño.

 

-“¿Hola estas sola?” me pregunto.

-“si, de visita en México” Le conteste.

 

-“Ya intuía que no eras de aquí. Me presentare, me llamo YMCA” dijo.

-“Encantada, Soy Karla, de Barcelona en España” le dije.

 

-“¿Y que haces por DF? Pregunto.

-“Estoy de trabajo, visitando una feria, pero mañana vuelvo a España” le dije.

 

Seguimos conversando, y bebiendo mientras pasaban las horas, el local se llenaba todavía más.

La verdad es que la conversación, y sobretodo su cuerpo me estaba poniendo a mil, la proximidad de su pierna, rozando la mía de vez en cuando, y notar su aliento en mi oído cuando me hablaba, estaba consiguiendo que empapara todo mi tanguita rosa.

 

Como quien no quiere la cosa, con disimulo roce el paquete de Ymca.

 

-“Uy.. Perdona” Le dije tras comprobar que ya lo tenia bastante hinchado.

-“No pasa nada, es un placer. Tu puedes tocarla todo lo que te apetezca” Me dijo.

 

Me reí, y seguidamente lleve mi mano hasta su bulto.

Vi como nos observaban un grupo de amigos que estaban en una mesa continua celebrando una despedida.

 

-“¿Mira, te apetece que pasemos a los baños de este Bar?” Me pregunto Ymca.

 

Yo creo que tras esas palabras, mi tanga ya estaba más mojado que después de lavarlo.

Y me dije a mi misma ¿Por qué, no?

 

Le cogi de la mano, y sin terciar palabra, lo lleve hacia el baño.

El grupito de nuestro lado, nos miraba como nos alejábamos cogidos de la mano, y pude escuchar gritos y jolgorio.

 

Era un baño bastante grande, para lo que era el Local. Alargado y con varias puertas de color marrón.

 

Ymca me beso, su lengua era húmeda y se movía nerviosa, debido a la excitación.

Sus manos fueron directas a mi culo. Lo apretaba empujándome hacia el, lo que hizo notar la presión de su polla por encima de mi falda.

 

-“Entra dentro de un baño” Me ordeno Ymca.

 

Yo no tuve más remedio que obedecer. Una vez dentro cerré la puerta y al volverme ya vi a Ymca con su pantalón a media rodilla, y su enorme polla al aire.

 

-“Te espera tu postre Karla” Me dijo.

 

Me puse en cuclillas, y cogi su miembro con las dos manos.

Escupí en su glande, para que la paja que le estaba haciendo fuese más húmeda, caliente y agradable.

Le sople varias veces y lamí su punta como si fuese un helado antes de introducírmela en la boca.

 

-“Ufff…..  Veo que no es la primera que te comes” Me dijo Ymca.

-“No cielo, me encanta comer pollas” le conteste.

 

Estuve un rato disfrutando de su polla en mi boca, hasta que me cogio por los hombros, me incorporo y me quito la falda, la blusa y el sujetador.

Dejándome solo con las medias blancas, mi tanga rosa, y mis zapatos.

Beso y estrujo mis pechos. Su lengua Jugaba con mis duros pezones, y sus dientes los mordisqueaban de vez en cuando, mientras su mano se introducía a través de su tanga

Y sus dedos entraban dentro de mí.

 

-“Estas empapada, me han entrado dos deditos sin esfuerzo” Dijo Ymca.

-“méteme tres” le dije.

 

Ymca me metió cuatro dedos, y su presión me volvía loca.

Me levanto una pierna, y apartando mi tanga me metió su enorme polla.

Me quería morir, como se movía el cabron, como me llenaba y que caliente me tenía.

 

De pronto paro y me hizo darme la vuelta. Cogio mis manos y las apoyo sobre la puerta marrón del baño.

Lentamente me quito el tanga, mientras besaba mi culete.

Me cogio por la cintura poniendo mi culo en pompa, mientras seguía de pie.

 

Volvió a poner su polla dentro de mi coño y siguió con el movimiento, mientras me acariciaba el clítoris con una mano, y me daba unos suaves cachetes en el culo.

 

De pronto entraron en el baño el grupo de chicos que estaban de fiesta.

 

-“Se la esta follando….jejejeje” Grito uno mientras los otros acompañaron sus cánticos.

 

No podían vernos pero sabían que estábamos detrás de una de las puertas.

Ymca se quedo parado.

 

-“Sige, joder. Tu Sige follandome por lo que mas quieras” Le pedí.

 

No estaba dispuesta a aceptar que me cortaran este polvazo un grupito de borrachos.

 

Empezaron a golpear la puerta mientras seguían gritando.

Eso me puso todavía más a mil, y empecé a mover mi culo con violencia y dando movimientos circulares.

 

Ymca no pudo soportar mas, note su caliente corrida dentro de mi cuerpo. Su semen quemaba, y sus dedos seguían masajeando mi clítoris a mil por hora.

Una combinación peligrosa. Yo no puedo aguantarme mucho con tanta cantidad de semen caliente dentro de mi cuerpo.

 

-“me corro, me corro” No pude evitar gritar.

 

En ese momento el pestillo de la puerta cedió y quedamos al descubierto del grupo.

Ymca solo tuvo que subirse los pantalones, pero yo estaba prácticamente desnuda.

 

Todo pasó muy rápido, pero entraron tres o cuatro dentro, mientras yo me vestía a toda prisa, note infinidad de manos en mi coño, en mi culo y en mis tetas.

 

Conseguimos salir a toda prisa del bar, y Ymca me acompaño al hotel.

 

-“Siento que la noche terminara así” me dijo.

-“Tu te has corrido, yo también, lo demás es una anécdota” le dije.

 

El sonrío, me beso y nos despedimos. No hubo intercambio de teléfonos. Era una historia de una sola noche y ambos lo sabíamos.

 

Ya dentro del ascensor comprobé que no llevaba mi tanga rosa, e imagine que ahora mismo estaría en medio de una mesa de borrachos, hablando de cómo me lo habían quitado y como habían tocado mi cuerpo.

Probrecitos, si lo hubiesen echo de otro modo, tal vez me los hubiese follado a todos en el baño.

 

FIN