“Mi jefe Raul”

 

A veces me sorprendo yo misma, mi cabeza esta llena de erotismo y fantasías sexuales. Me encanta plasmarlas
en un papel, e imaginar que a los demás les produce morbo leerlas.

Relato con mi Jefe Raul

Relato con mi Jefe Raul

Mi nombre es Karla, trabajo de secretaria para una multinacional, y mi jefe se llama Raúl.

Desde que empecé a trabajar en esta empresa, se despertó en mi un irrefrenable deseo por el.

Raúl era un jefe atento, delicado, culto y sobre todo muy atractivo.

 

Yo soy una mujer casada, pero mi fantasía de acostarme algún día con Raúl, podía más sobre mí que cualquier atadura moral.

 

Ni que decir tiene, que yo me daba cuenta como miraba mis piernas,  o mi escote, cuando me encontraba en mí puesto de trabajo. Pero lo que nunca podría imaginar el, es lo mojada que me sentía cuando notaba su hambre por poseerme.

 

Nunca imagine que una cena de empresa podría satisfacerme tanto.

 

Era un día muy especial para nuestra empresa, cumplíamos 3 años, desde el establecimiento de nuestra delegación, y Raúl mi jefe había decido invitarnos a mi marido y a mi, a una cena privada en el Hotel Carlton.

 

La cena transcurrió, de una forma muy agradable. Verónica, la mujer de Raúl, era una persona de gran conversación, y modales exquisitos, al Igual que el, y ese clima consiguió que me sintiese embriagada por una gran placidez.

 

Placidez, que se rompió, tan solo por el inminente discurso de Raúl.

“Mirad, os he convocado a todos, en esta cena, porque quiero haceros participes de mis planes” dijo Raúl.

 

“Mi vida a transcurrido, siempre desde el trabajo hasta casa, sin mayor emoción, que comprarme el ultimo modelo de BMW, o pagarle a a mi mujer Verónica, interminables sesiones con su psicoanalista”

 

“No quiero pasar, un día mas, sin cumplir, mi gran deseo, que es follarme a Karla, y lo digo así sin tapujos, delante de ti Vero, y de tu marido Karla”

 

Todos nos quedamos atónitos, ante la declaración de Raúl, creo que si nos hubiesen pinchado, no Habríamos sido capaces ni de exclamar un susurro.

 

“Por supuesto no quiero que os enfadéis ninguno de vosotros, y para ello, me gustaría contaros mi plan” exclamo Raúl.

 

“Mira Verónica, Tu tienes todo lo que deseas, Dinero, atenciones, gimnasios, ropa, masajistas, y todos los bienes materiales que puedes desear, y como creo que no quieres renunciar a ellos, te rogaría que me permitieses este pequeño capricho”

 

“Tu Carlos, Tienes a Karla cada noche para ti, y renunciar a ella, tan solo por unas horas, no tiene por que ser tan duro, mas si cabe, si puedes disponer mañana en tu cuenta bancaria de 12.000 euros”

 

“ y tu Karla, cobras por tu trabajo 1200 euros, a partir de este momento, te ampliare el sueldo a 2000 euros mensuales”

Como todos los asistentes estábamos mudos, opte por tomar la palabra

 

“¿Exactamente que esperas de mi, Raúl?” le dije

 

“Tan solo quiero que subamos todos a una habitación, y tu marido y mi mujer, vean como te follo, y como me corro en tu boca” explico Raúl

 

Mi marido me miraba con cara extrañada, igual que verónica.

 

“A mi me da igual lo que haga mi marido, con tal de que mi ritmo de vida no se vea afectado”  dijo verónica.

 

“Pues la verdad, es que si me tienes que ser infiel, prefiero cobrar por ello” asintió mi marido.

 

Yo me sentía un objeto de deseo, en la fantasía de Raúl, y encima  Carlos, no solo no se había indignado, sino que se había convertido en un proxeneta.

Y la verdad es que pensar en Raúl siempre me había puesto cachonda, así que si tenia que ser infiel a mi marido, mejor que lo viese, y que le quemase ese dinero en el bolsillo.

 

Subimos los cuatro a la habitación, y Raúl pidió que se sentaran Verónica y Carlos.

 

“Quiero que veáis como Karla va a ser mía, así que poneros cómodos” dijo Raúl.

 

Raúl tenía muy definida su fantasía, y como todas las ilusiones de su vida, la iba a conseguir.

 

Yo me disponía a besarle, cuando me paro en seco, y me dijo:

 

“no es esto lo que quiero, quiero follarte como una perra a cuatro patas”

 

Me encontraba atonita por la excitación, y comprendí que Raúl no quería hacerme el amor, sino follarme, y ciertamente eso me humedecía más aun.

 

Me puse en el suelo de la habitación a cuatro patas, y Raúl se acerco a mí, para subirme la falda, dejando todo mi trasero a la vista, entonces me arranco de un fuerte tiron el tanga blanco que llevaba.

 

La imagen que veían de mi Carlos y verónica, debía de ser  muy extraña, semi desnuda, abriendo mis piernas, para recibir dentro de mi la polla de Raúl.

 

“ahora mirar como me tiro a esta guarra” les dijo

 

no me dio tiempo ni a preparme, Raúl me embistió con rabia, cogiendome por la cintura.

 

“ummmmmmm,……como esta mi secretaria? “dijo

 

La verdad es que yo estaba super excitada, y no pude contener algunos gemidos

“ohhhhh……ummmm Raúl,…..como la tienes”

 

“dile a tu marido como te gusta que te follen bien por fin” me dijo

 

“ummmmmm……Carlos,….tenia muchísimas ganas de que me follara alguien bien” le dije mientras le miraba.

 

Raúl se movía frenéticamente, hasta que se quedo parado y exclamo.

 

“Ahora no quiero moverme, quiero que le enseñes a mi mujer como mueve el culo una buena puta” dijo Raúl

 

Empecé a mover mi trasero, con movimientos circulares, seguidos de espasmos dirigidos a sus testículos, introduciendo su polla hasta lo mas profundo de mi, y sacándosela, casi hasta la puntita, para volver a metérmela entera con  movimientos rápidos y continuados.

 

Carlos y Verónica, nos miraban atónitos.

 

“ummmmmm……Raúl…..que bien me follas,…..haz que me corra, por favor” le dije.

 

“ no he pagado para que te corras tu,…..por lo menos no hoy” me dijo.

 

Así que  saco su rabo de mi coño, y se puso enfrente de mí para introducírmelo entero en  mi boca.

 

“He pagado para follarmela, y correrme en su boca, así que presenciar el espectáculo” exclamo Raúl.

 

“ohhhh…….ommmmm…..”  Raúl empezó a descargar toda su leche en mi boca.

No podía contenerla toda dentro, y se me escapaba por la comisura de  mis labios, cayendo cobre mis pechos.

 

Nunca antes nadie se había corrido en mi boca,….pero la verdad es que eso me excitaba muchísimo.

 

Raúl, me miro, y me dijo:

 

“Has cumplido muy bien con tu trabajo, no me he preocupado si te corrías, por que hoy para mi no era importante”  dijo Raúl.

 

“bueno,  todos habéis cumplido con vuestra parte, así que yo cumpliré con la mía, y tan solo me quedare con este tanga blanco, húmedo de Karla, para recordar esta velada” exclamo.

 

Mas Tarde en casa, Carlos intento hacerlo conmigo, me di cuenta que la situación le había excitado.

 

“¿Te has puesto cachondo?” le pregunte

 

“La verdad es que la situación me ha excita bastante” contesto Carlos.

 

“pues yo creo que mejor será que te hagas una paja,…..pues es muy difícil que puedas superar a Raúl follando, así que coge tu dinero y gastatelo, porque yo tan solo quiero que me folle alguien con una polla como la de mi jefe, Cornudo”

 

 

FIN