“Los Barbaros”

A veces me sorprendo yo misma, mi cabeza esta llena de erotismo y fantasías sexuales. Me encanta plasmarlas
en un papel, e imaginar que a los demás les produce morbo leerlas.

Invasión y dominio de los Barbaros
Invasión y dominio de los Barbaros

El Relato de hoy, pertenece a la serie de sueños humedos, que me llevan a lugares y situaciones de extrema fantasia.

 

Hace miles de años, transcurria la Era Hiboria. Una tierra oscura, sombría, con grandes y tétricos bosques, con interminables colinas azotadas por los vientos norteños procedentes de las altas cumbres, tal vez una época demasiado sombría para el gusto de la gente del siglo XX, pero era mi época y mi mundo y yo era feliz.

 

Vivía al norte de los Montes Graskaal, y pertenecía al Reino de Hyperborea.

Hacia décadas que vivíamos en paz y sosiego, pues los pueblos Bárbaros de los Reinos negros ya no saqueaban nuestras aldeas.

 

Thuno, mi prometido y yo estábamos terminando lo que seria nuestro hogar.

En tan solo un día, acudiríamos al templo de la Diosa Atlanta con nuestras familias, para consagrar nuestro amor y ofrecerme a el en matrimonio.

 

Thuno era un chico guapo, alto y fuerte. Algo que una chica como yo había soñado toda su vida.

El estaba arreglando el tejado, y yo me dispuse a probarme mi vestido nupcial en mi habitación.

Era Blanco y puro como yo, y mi pelo rojo destacaba sobre el, me mire en el espejo y me vi radiante y pletorica.

 

De pronto se escucharon gritos, golpes y ruidos. Salimos fuera y el espectáculo era dantesco.

Casas ardiendo gente muerta en el suelo, otros corriendo despavoridos, y humo, mucho humo.

 

-“Karla, no te separes de mi lado” Grito Thuno.

-“¿Pero que demonios esta pasando?” Le pregunte.

 

Thuno paro de un golpe a un pobre hombre que intentaba escapar.

 

-“¿Quién nos esta atacando?” Le pregunto.

-“Son los Bárbaros de Stygia con su caudillo Cymmerio” respondió al tiempo que empujo a thuno y continuo su huida.

 

No comprendía nada, ¿Por qué nos atacaban después de décadas en paz?

De pronto escuche a Thuno gritar:

 

-“Oh no, Diosa Atlanta”

 

Me gire y vi una sombra enorme, tétrica y oscura. Acto seguido note un golpe en mi cabeza, y la luz desapareció.

 

No se cuanto tiempo Había permanecido sin conocimiento. Desperté aturdida y entumecida, en un lugar extraño.

Junto a mucha gente de mi pueblo.

 

De pronto Apareció el temible caudillo Cymmerio y se dirigió a todos nosotros:

 

-“Gente de Hyperborea, vuestra libertad ha terminado, vuestra sociedad decadente debe desaparecer.

Vuestras vidas sin rumbo, ahora tendrán sentido bajo mi mandato.

Me pertenecéis, y quien intente huir, morirá.

Los hombres trabajaran en nuestras minas, y vuestras mujeres estarán preparadas para nuestro disfrute, hasta que nos cansemos de ellas”

 

Estaba aterrada, busque a Thuno desesperadamente con la mirada.

Cuando lo vi, mi corazón dio un vuelco, me levante y me dirigí hacia el.

 

-“Thuno, cariño. ¿Estas bien?” Le pregunte.

 

Su mirada estaba perdida, creo que la situación le había afectado demasiado.

De pronto escuche un grito.

 

-“Tu, Mujer. ¿Cómo osas moverte cuando estoy hablando?” Me pregunto Cymmerio.

 

Vi como me observaba mirándome de arriba abajo, desnudándome con la mirada.

 

-“Vas vestida de Nupcias. ¿Estabas a punto de casarte?” Me dijo.

 

-“Si” Respondí.

 

-“Si, Mi Amo. A Partir de ahora me perteneces a mi, y solo a mi, dirás y aras lo que yo te diga”

 

Las risas de los Bárbaros que estaban a su alrededor fueron horripilantes, y creo que todos nosotros nos empequeñecimos todavía un poco mas si cabe.

 

-“¿Como te llamas?” pregunto.

-“Mi nombre es Karla, Mi Amo”

 

-“¿Has llegado a casarte?”

-“No, mi boda era mañana, Mi Amo”

 

-“¿Todavía eres Virgen?”

-“Si, Mi Amo”

 

Volvieron a escucharse las terroríficas risas de sus hombres.

 

-“¿Esta aquí el que tendría que ser tu marido?” Pregunto.

-“Si, Mi Amo” Dije señalando a Thuno.

-“Perfecto, así podrá ver como seré yo quien te desflore” Dijo.

 

Ordeno a sus hombres que nos separaran del grupo y nos llevaran a una especie de casucha, en la que solo había una gran cama de color azul.

Una vez dentro, me empujaron sobre la cama.

 

-“Atad al hombre” Dijo Cymmerio

 

Sus hombres procedieron, y ataron a thuno en una esquina, desde donde podía presenciar en primer plano todo lo que sucediera.

 

-“A ti no vamos a atarte Karla, necesitamos que tengas movilidad”

 

De nuevo se escucharon las terribles risas.

 

-“Si intentas algo, el sera el primero en pagarlo” Me amenazo.

 

De un golpe me arranco mi vestido blanco, dejándome completamente desnuda.

En presencia de Thuno y de seis de los bárbaros, se abalanzo sobre mí, y separo mis piernas.

 

Mi coño estaba completamente seco, no había ni pizca de excitación.

Pero eso no fue una barrera para Cymmerio. Sin ninguna delicadeza ni preámbulos empezó a golpearme el chochete con su enorme polla.

 

-“Ves thuno, así es como se llama a la puerta de una zorrita” Dijo.

 

Thuno, no quería contemplar la escena, y vi su cabeza baja mirando el suelo.

 

Cymmerio empezó a forzar la entrada de su polla, era grande, terrorífica, como el y sus hombres.

 

-“Muévete, muévete para mi” Me dijo.

 

Que podía yo hacer, si no obedecer a mi Amo y mover mi cintura para el.

Después de un interminable rato, de meter y sacar su polla en mi coño, note como se corría dentro de mí.

 

-“Bueno, ya estas desflorada, esta tarde pasare un rato mas a verte” Me dijo.

 

Desapareció con sus hombres dando un terrible portazo.

Intente taparme un poco con los restos de mi vestido blanco echo trizas, y me dirigí hacia Thuno.

 

Intente abrazarle, pero parecía como si no estuviese en la habitación.

De repente me miro y me dijo.

 

-“Lo siento Cariño”

-“No te preocupes, Thuno, han usado mi cuerpo pero tenemos que prepáranos para todo, ahora les pertenecemos” Le dije.

 

Yo misma me sorprendí de mis palabras, me acaban de follar, y estaba completamente entera, creo que ya había empezado a aceptar lo que seria el resto de mi vida.

 

Volví a recostarme en la cama y creo que cerré los ojos durante unos instantes.

Me despertó un golpe en la puerta y los gritos de los bárbaros.

 

-“Venimos otra vez Karla, hemos decidido en combate que los siguientes en disfrutar de ti serán estos dos” Me dijo.

 

Y desapareció por la puerta dejándonos solos.

El mas alto era enorme, creo que debía de medir más de 1’90cm, tenía el pelo rubio y largo, y su nariz estaba partida.

El Más pequeño era moreno y también tenía una larga melena, pero sus ojos, denotaban mas inteligencia.

 

-“Enséñale el rabo a la puta” Dijo gritando.

 

El más grande así lo hizo, y por todos los dioses, era enorme. Era más grande que mi brazo.

Sin mediar palabra, me copio por la cintura y me puso a cuatro patas sobre la cama, dejando su polla, a la altura de mi cabeza.

 

-“Chupa, Guarra” Me dijo.

 

Yo nunca había chupado antes una polla, y por intuición se la cogi, y me la metí en la boca. Su sabor era repugnante, creo que la limpieza no era prioritaria entre los pueblos bárbaros.

Empecé con mi boca a succionar su glande, y lamer su tronco.

Cuando le metí en mi boca, el inicio un torpe movimiento como si me estuviese follando. Me producía un poco de malestar, porque su enorme polla llenaba todos los rincones de mi boca.

 

El mas pequeño miraba la escena mientras se masturbaba. Y de pronto se movió para ponerse detrás mio.

Ensarto mi coño como lo que era, un bárbaro, pero esta vez ya no me dolió tanto, de hecho empecé a notar cierta humedad en mi conejo.

 

-“Mueve puta, muévete, y dinos lo mucho que te gusta que te follemos” Grito.

 

Yo saque la polla del grande de mi boca, y grite:

 

-“Si, me gusta mucho que me follen mis Amos”

 

Volví a meter la polla en mi boca, y cuando me di cuenta, el pequeño que tenía  su polla dentro de mi coño, estaba parado. Era yo quien movía mis caderas para el.

Era yo quien entraba y sacaba su polla de mi chochete. Y de pronto una sensación de humedad lleno todo mi lleno agujero.

 

El más grande estallo en una corrida dentro de mi boca que casi me ahoga, retiro su polla, y restos de su leche se me caían de la boca, manchando la cama azul.

El más pequeño también descargo en mi coño, y mojo todo mi interior.

 

Se marcharon entre risas, y de nuevo me quede sola llena de esperma, con Thuno atado en la esquina.

 

-“¿Te gusta lo que te hacen?” Me pregunto

-“No cielo, sabes que esto lo tenia reservado para ti”

 

Aparto de nuevo la cabeza y evito mirarme.

 

Se volvió a abrir la puerta, pero esta vez era la comida, una especie de brebaje, que tenía una pinta horrible.

Pero era lo que había así que me senté al lado de Thuno y compartimos la comida.

 

Pasaron días en los que entraban tres, cuatro, o cinco hombres y disfrutaban de mi, pero yo cada vez encontraba mas placer en comer pollas, y que me follaran por el culo y por el coño.

 

Vovio a Aparecer Cymmerio una noche.

 

-“Veo que ya te comportas como una zorrita digna de una buena follada” Me dijo.

-“Si mi Amo” Le conteste.

 

Sin más palabras introdujo su polla en mi boca, pero yo se la aparte.

 

-“Déjame que te la coma como merece un caudillo” Le dije.

 

Cogi su rabo con ambas manos y bese sus testículos, metiéndolos en mi boca, sacándolos después y jugueteando con mi lengua.

Lami todo el tronco de su polla como una posesa, y me la introduci lentamente hasta el fondo de mi garganta.

 

-“Joder, como la chupa” Le dijo a Thuno.

 

Yo mire hacia el y vi que estaba mirando y que tenia su polla fuera, mientras se masturbaba.

 

-“¿Te pone cachondo ver como nos follamos a la tendría que ser tu mujer no?”

 

Cymmerio me tiro contra la cama, dejándome boca abajo, introdujo su polla en mi coño por detrás, y se movía como un loco mientras con una mano cogia mi cabeza para que yo viese como Thuno, se masturbaba.

 

Saco su polla de mi chochete, y apunto a mi cabeza corriendose, impregnando todo mi pelo rojo con su semen.

 

Me dio una pequeña palmada en el culo y me dijo.

 

“No seas asi putita, que no se diga que los bárbaros no tenemos corazón, alíviale un poco, termina tu su paja”

 

Tenia razón, esto talvez podría aliviarlo.

Me acerque a el, toda llena del esperma de Cymmerio, y retirando su mano, continúe yo con su paja.

 

-“Chupamela, karla. Como le haces a ellos”

 

Introduje su polla en mi boca, y el pobre no pudo contenerse ni tres segundos, descargo su leche en ella.

Se relajo y me pregunto:

 

-“¿te gusta mi leche como la de ellos?”

“Mucho mas cielo”

 

Y me retire sobre la cama azul con los restos de mi vestido blanco.

Hundiendo mi cabeza en la cama, me asalto un pensamiento.

“la leche y la polla de los barbaros es de mejor calidad, talvez he tenido suerte”

 

Desperté en mi camita de Barcelona, después de este magnifico sueño húmedo.

Me vestí para ir a atrabajar, y rezaba por encontrarme algún bárbaro por el camino

 

 

FIN